Ay, los “terianos”… esa es una de las cosas más absurdas que ha parido internet.
Nació en 2017, más o menos, cuando un grupo de españoles —sobre todo en Twitter, luego TikTok— empezó a decir que la Tierra es plana. Pero no como los locos de siempre, no: estos lo mezclaron con conspiraciones de “los masones, los judíos, el Vaticano y el Gobierno” controlan todo, y que “la NASA es un montaje”.
Y lo peor: lo llamaron “terianismo” como si fuera una filosofía profunda. Tipo: “Somos los que vemos la verdad, los que no nos tragamos la mentira redonda”.
Al principio era broma —un meme—, pero luego se lo creyeron. Se hicieron grupos, foros, canales de YouTube con “pruebas”: “Si el agua no se curva, la Tierra es plana”, “los barcos desaparecen por perspectiva, no por curvatura”.
Y claro, en España pegó porque somos buenos para el cachondeo… pero también para creérnoslo. La gente que no entiende física, que odia a las élites, que quiere sentirse especial… se apuntaron.
Lo gracioso es que hoy siguen: hay hasta “terianos” en manifestaciones, con carteles. Y no, no es que sean tontos del todo —es que están cansados, y creer en algo loco les da sentido.
¿Tú qué piensas? ¿Es solo ignorancia, o hay algo más detrás? Porque a mí me da pena: con tanta mierda real en el mundo, ¿para qué inventarse una Tierra plana?
Esta es la clave: no es odio, es lógica.
Si el chaval dice “soy un perro”, pues ok, pero entonces no hay cena en la mesa, no hay “mamá, quiero jugar”, no hay nada. Te pones en cuatro patas, te pongo el cuenco en el suelo y “come”.
Es duro, pero es la única forma de que entiendan: tus ideas no cambian la realidad. Y si quieres vivir en un mundo de fantasía, asume que el mundo real no te va a seguir el rollo.
Los padres que lo hacen —que no se rinden al “respeto” infinito— son los que salvan a sus hijos de la estupidez. Porque el “respeto” sin límites solo cría monstruos
¿Existirán hoy en día hay padres con cojones para decirlo?
Porque la mayoría se asusta y dice “bueno, si le gusta…” y luego el hijo termina ladrando en la calle.
Sí, ese es el problema....
Los padres que no se atreven a decir “no” terminan criando adultos que ladran en redes, que creen que el mundo les debe respeto por existir. Y luego nos quejamos de que la gente se pone como animales en la calle… pero es que nadie les puso el collar cuando tocaba.
No es crueldad: es educación. “Si quieres ser perro, sé perro. Pero no esperes que te trate como humano”. Y punto.
Si todos hicieran eso, no tendríamos ni terianos ni influencers que viven de gritar “soy víctima”.
¿Y tú? ¿A tus hijos les dirías lo mismo? ¿O también te da miedo que te llamen “controlador”?